El crimen organizado es un fenómeno internacional que agrupa a un gran número de actividades y conductas ilegales perpetradas por organizaciones o grupos criminales que incluyen, entre otros, el narcotráfico, la trata de personas, el tráfico de armas, la prostitución y el pandillaje. En América Latina la lucha contra el crimen organizado es una batalla difícil y desmesurada y aún cuando se han dado esfuerzos por intentar combatir estos terrible hechos, es necesario un fuerte respaldo financiero, y también un esfuerzo integral que afronte estos problemas de manera simultánea ya que generalmente van de la mano y se alimentan entre si.
Un breve recuento de las experiencias en México y El Salvador con este tema.México y la narco-violencia
La administración de Felipe Calderón emprendió una ofensiva para combatir el crimen organizado en el país bajo el lema de la mano dura, pero cifras recientes emitidas por la Procuraduría General de la Republica en 2012 ponen en duda los logros reales de esa estrategia. Desde diciembre de 2006 a septiembre de 2011, más de 47,500 personas habrían muerto a causa de la narco- violencia, y esto sólo en base a las estadísticas oficiales. Las organizaciones de derechos humanos y otras entidades registran números muchos más altos. El gobierno mexicano ha subrayado que de hecho aún cuando en los primeros nueve meses del 2011 se dieron 12,903 homicidios, este "es el primer año en que el crecimiento de la tasa de homicidios es significativamente menor en comparación con lo observado en los años anteriores".Los mexicanos, sin embargo, no parecen encontrar consuelo en esos comentarios y se ha levantado bastante preocupación y frustración por estas políticas que a nivel práctico no parecen estar surtiendo efecto. Se sabe que han se han ido reorganizaciones internas y restructuración de los carteles, pero de hecho, todavía hay ciudades extremadamente violentas como Juárez y poderosos carteles como el de Sinaloa o Los Zetas que siguen adquiriendo más armas y ejerciendo control de muchas áreas del territorio mexicano. La elección presidencial está prevista para julio de 2012 y las posturas sobre cómo mejor enfrentar esta batalla constituyen un eje clave de los programas de campaña y las exigencias del electorado.
El Salvador y las maras
Las maras, o pandillas como se les conoce en Centroamérica, representan uno de los problemas más delicados. En El Salvador, la Mara Salvatrucha (MS-13) y la Mara 18, las dos más grandes pandillas, son referentes clave de la violencia desproporcionada que azota a este país cuya tasa de homicidios es de 66 personas por 100,000 habitantes, la cifra más alta del mundo. Las estadísticas varían, pero se estima que existen aproximadamente 25,000 mareros y cerca de 9,000 más en prisión. Pero el fenómeno transciende las fronteras y se extiende, en particular dentro del Triángulo del Norte, un referente geográfico que comprende también a Guatemala y Honduras. Se conoce que las maras prestan por ejemplo seguridad a los carteles mexicanos e incluso que organizaciones como Los Zetas están intentando reclutar a altos mandos dentro de las maras ya que no sólo les sirven como redes de protección sino además como repositorio de contactos en Estados Unidos, algo particularmente útil en el transporte de drogas.

